La receta de un futuro mejor

Hablamos con Mar Barri, responsable del departamento de sostenibilidad de Flax & Kale, para entender cómo la nueva cocina aspira a llenar las mesas con propuestas saludables que hablan de conciencia y responsabilidad social.

29 October 2020

«Be Hungry for Actions. Not words» («ten sed de conocimiento, no de palabras». ¿Por qué este lema?

Estamos en un momento en el que la comunicación de muchas empresas puede dar a confusión, pretendiendo engrandecer pequeñas acciones tácticas de sostenibilidad para construir una imagen que no se corresponde con la realidad. En medio de este bombardeo de información, los hechos son más que nunca la credibilidad y el valor de las empresas.

¿Qué es la cocina flexiteriana?

Es una cocina de origen vegetal (en un 80%), que permite el consumo de productos de origen animal de un modo más moderado y con productos cuyo origen (o proceso) es más respetuoso. Es además una cocina saludable donde hay productos que no tienen cabida (como el azúcar refinado) y que tiene muy en cuenta los procesos de cocción y el tratamiento de los alimentos para optimizar al máximo su valor nutricional.

¿Qué significa hoy la sostenibilidad?

El término sostenibilidad tiene un significado cada vez más transversal. Si observamos los Objetivos de Desarrollo Sostenible postulados por la ONU (que a día de hoy considero el documento más relevante sobre este tema), la sostenibilidad tiene que ver no solo con los recursos naturales, la biosfera y la salud de nuestro planeta sino que va más allá e incluye a las personas teniendo en cuenta la igualdad, la salud, la alimentación o la educación. También hace referencia a la calidad del trabajo, a los asentamientos urbanos (ciudades) y al crecimiento tecnológico o a la justicia. En una empresa, la sostenibilidad va desde la gestión de sus materias primas, residuos o recursos naturales hasta las políticas con sus trabajadores, proveedores, clientes e incluso la comunidad local.

La sostenibilidad es la base para crear un futuro mejor.

Mar Barri

Flax & Kale

¿Cuál ha sido el mayor logro hasta ahora?

Conseguir la certificación B Corp y lo que esto supone: ordenar todo un plan de sostenibilidad, establecer compromisos ambiciosos y seguir todo un camino marcado por la certificación para que todo el crecimiento empresarial esté en concordancia y armonía con los objetivos de sostenibilidad.

¿Lo más difícil?

Encontrar alternativas en el mercado asequibles y seguras para la alimentación a los envases plásticos de un solo uso.

¿Ha cambiado el compromiso de la gente tras el COVID-19?

Aún es pronto para valorarlo, pero sin duda ha sido un revulsivo para mucha gente y creo que ha generado una mayor conciencia de nuestro papel individual con los problemas globales y nuestra incidencia en la sostenibilidad. Realmente deseo que toda esta experiencia tan disruptiva se traduzca en cambios de comportamiento que tengan resultados palpables.

Tres claves para ser sostenibles y auténticos.

Diré tres cosas que creo que tienen incidencia real y que todos podemos hacer: un consumo más responsable de los alimentos de origen animal, una reducción del consumo de envases de un solo uso y un correcto reciclaje.

Plásticos… ¿a favor o en contra?

Totalmente en contra de los plásticos de un solo uso. Con todo, el plástico es un buen material para otras utilidades y siempre que se pueda usar en repetidas ocasiones y, sobre todo, que se haga una buena gestión en el final de su vida útil.

¿Cuáles son los siguientes pasos del ambicioso proceso de sostenibilidad de Flax & Kale?

En los próximos tres años tenemos muchos proyectos: instalar de placas fotovoltaicas en nuestro centro productivo, incrementar de las relaciones directas con los payeses de la zona Lleida (para ayudarles en la transición ecológica), seguir apostando por el uso y la investigación de envases biodegradables, mejorar nuestra gestión de desecho mediante un proyecto de autocompostaje, ampliar el plan de beneficios sociales de nuestros trabajadores… También continuar apostando por la divulgación sobre la alimentación saludable y diseñar más proyectos de economía circular como los «cold-pressed nachos».

Tres compromisos que todos podemos adoptar para llevar una alimentación más sana y sostenible.

Además de un mayor consumo de fruta, verduras, granos y semillas, es importante hacer una compra responsable de productos de temporada, locales y a poder ser orgánicos y, por último, no consumir productos procesados y dedicar tiempo a cocinar, preparar, reutilizar y disfrutar de los alimentos. Si es compartido, mucho mejor.

Es importante hacer una compra responsable de productos de temporada, locales y a poder ser orgánicos.

Mar Barri

Flax & Kale Street

Cinco pistas para crear un huerto urbano en casa.

La jardinería no es mi fuerte. Afortunadamente cada vez hay más proyectos para facilitar la gestión de un huerto urbano como: terraplanter. Para mí, un básico es disponer en la cocina de macetas con hierbas aromáticas: perejil, albahaca, cilantro, menta, etc. Fáciles de cuidar ¡y una delicia consumirlos al momento!