Problemas de sueño y cómo solucionarlos por Rituals

Todos hemos tenido una noche de mal sueño, por ejemplo a causa de una conversación difícil con un compañero o un ser querido. Es importante tener en cuenta que (la mayoría de nosotros) no todas las noches dormiremos a pierna suelta.

21 April 2020

Hay tres problemas relacionados con el sueño que resultan muy frecuentes. El primero es la dificultad para conciliar el sueño. Los que lo sufren a menudo tienen la mente llena de cosas o el corazón disparado antes de irse a dormir. Es común entre las personas muy centradas en alcanzar una meta o las de personalidad tipo A. El segundo es la dificultad por mantener el sueño. Es muy común entre las personas de más edad y que atraviesan cambios como la menopausia. Estas personas suelen despertarse varias veces durante la noche. El tercero es despertarse demasiado pronto. En este caso, la persona se despierta varias horas antes de lo normal y no puede volver a quedarse dormida. Os propongo varias estrategias para superar cada una de estas dificultades:
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Dificultad para conciliar el sueño

Una manera de superarlo es tener un diario o un cuaderno al lado de la cama. Si notas que la mente no para quieta, escribe o haz una lista de todo lo que se te está pasando por la cabeza. Otra buena estrategia es introducir la relajación muscular progresiva como parte de tu rutina antes de dormir. La relajación muscular progresiva es un ejercicio en el que te metes en la cama antes de irte a dormir, cierras los ojos y tensas y relajas los músculos por grupos (desde los dedos de los pies, los gemelos, los muslos hasta los ojos y los músculos faciales), inspirando al tensarlos y espirando al relajarlos.

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Dificultad para mantener el sueño

En primer lugar, es bastante normal que nos despertemos una o dos veces para ir al baño. 7 u 8 horas son periodos de tiempo bastante largos. Si tienes un reloj con mucha luz, sácalo del dormitorio. Resulta estresante despertarse y ver la hora que es, así que nos costará más volver a quedarnos dormidos. Cuando te despiertes, levántate para hacer lo que tengas que hacer (como ir al baño, por ejemplo), no enciendas muchas luces, métete otra vez en la cama y vuelve a dormirte. Pero si notas que no paras de dar vueltas, sal de la cama, ve a otra estancia o zona oscura de la habitación y lee un par de páginas de un libro con una luz suave. También puedes meditar. Es importante que salgas de la cama y vuelvas solo cuando estés cansado y listo para volver a quedarte dormido. Así, podrás recuperar el sueño más rápidamente y este tendrá una mayor calidad.

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Despertarse demasiado pronto

Si te despiertas demasiado pronto por la mañana y no te puedes volver a dormir, sigue el consejo anterior. Intenta resistir el impulso de coger el ordenador o el móvil. Estos dispositivos emiten luz azul y te costará aún más volver a dormirte. Pero si solo faltan 1 o 2 horas para tener que levantarte, puede ser buena idea simplemente empezar el día temprano.

Los problemas que acabamos de mencionar son muy frecuentes. Estas estrategias pueden servirte para superar esas dificultades si se presentan de vez en cuando. Pero también es muy importante saber que si estos problemas son crónicos (es decir, se repiten todas las noches) y nuestros consejos no funcionan, podrías sufrir un desorden del sueño que requiera atención médica. Existen 89 desórdenes distintos relacionados con el sueño. El insomnio, o la repetición continuada de una o más de las de las dificultades mencionadas anteriormente, es uno de los más comunes y afecta a entre el 15 y el 20 % de la población. La apnea del sueño es otro desorden que afecta a entre el 10 y el 12 % de la población. La apnea del sueño va acompañada de ronquidos y pausas repetitivas de la respiración debido a un colapso de la vía respiratoria superior durante el sueño. Por lo tanto, la apnea es un problema grave y si tú (o un ser querido) ronca mucho o si parece que con frecuencia toses o te ahogas durante la noche, consulta con tu médico o anímales a hacerlo.

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