Los secretos detrás de la jardinería y paisajismo del Village

Microjardines, terrazas con flores, y zonas donde relajarte disfrutando del olor de la lavanda. Estos son algunos de los oasis que podrás descubrir paseando por el Village.

18 June 2020

"Un jardín nunca muere, solo cambia de forma, de textura y de color” dice Piet Oudolf, arquitecto paisajista holandés y fuente de inspiración de nuestro equipo. En Las Rozas Village tienes pequeños oasis verdes, que se transforman temporada tras temporada. Sensaciones como la brisa de la primavera, el calor del sol del verano, la sombra de un castaño o el simple color de la lavanda provocan una inmensa sensación de relajación y placer que nos gusta mimar hasta el último detalle.

Rosas, morados, rojos, naranjas, amarillos, ocres y verdes en toda su variedad de intensidad crean un colorido y energizante espectáculo a lo largo del paseo. No importa en que momento nos visites, siempre es una delicia pasearse por las soleadas, coloridas y aromáticas avenidas del Village. A continuación te presentamos una guía de las flores del Village para que puedas embelesarte de su poder.

En los alcorques, acompañando a los árboles, puedes encontrar arbustos y flores de temporada, como lavandas, hortensias, margaritas. Estas últimas ponen los matices coloristas a cada estación del año cambiando las tendencias y la paleta, cual nueva colección en las pasarelas. El Village se llena de energía y felicidad con el color de las euryops, o popularmente conocidas como margaritas amarillas. El romanticismo llega de la mano de las tonalidades rosáceas y blanquecinas de las gauras. Y las dragonarias, una de las flores preferidas de los antiguos romanos, brillan con toda su gamma: amarillo, naranja, rojo y blanco.

Entre los arbustos perennes destaca el toque rojizo de las nandinas y de los brotes de pieris en otoño (ramos de campanillas en primavera) o del loropetalum. Acompañados de las abelias de hoja delicada y pequeña flor blanca. La parte oriental también se ve representada con las camelias -rojas, rosas y blancas-, y que se complementa con las flores de manzano, que recuerdan al hanami japonés (la tradición de contemplar las flores, especialmente las del cerezo). El Village es un viaje a diferentes lugares del mundo, ya sea a través de su vegetación, con sus fragancias y colores; como de su arquitectura, los edificios se inspiran en diferentes países del mundo.

El toque mediterráneo lo representa la lavanda, muy presente en todo el Village, que aporta calma. Este arbusto junto con los olivos te trasporta a nuestros campos; a la paz, a la tranquilidad, a los orígenes. Estos elegantes árboles representan la identidad del Village y los encontrarás en todo su recorrido, incluyendo en la espectacular terraza con espléndidas y coloristas vistas a la Sierra -donde te maravillarás con un ejemplar centenario-.

En definitiva, un paisaje que emociona y que te redescubre el Village a través de aromas, colores, texturas y sentimientos y lo convierte en una experiencia única.